Exposición Temporal

Sota de diamantes

El inicio del siglo XX constituyó en Rusia un periodo de impresionantes acontecimientos culturales. Uno de los fenómenos artísticos más importantes fue la asociación la Sota de Diamantes.

Primero la integraron artistas en cuya obra se combinaban la pasión por el postimpresionismo europeo y por la cultura popular rusa. El nombre inventado por Mijaíl Lariónov se ha interpretado de diferentes maneras tanto entonces como más tarde, pues la expresión bubnovi valet [sota de diamantes] se utiliza coloquialmente en ruso para designar a alguien que no es digno de confianza. ¿Se refería, pues, a un embustero, a un jugador o tal vez a un estafador? Su sentido, sin embargo, obedecía al desafiante antagonismo del flamante grupo frente a las asociaciones de influencia simbolista que imperaban entonces en los círculos artísticos. Los nombres de sus exposiciones —Corona, Rosa azul, etc.— suscitaban asociaciones con la pintura de salón contra la cual se alzó la juventud de entonces unida en torno a la Sota de Diamantes.

En la primera exposición, inaugurada el 10 de diciembre de 1910, participaron Mijaíl Lariónov, Natalia Goncharova, Iliá Mashkov, Piotr Konchalovski, Aristarj Lentúlov y Róbert Falk. Causó una honda impresión en sus contemporáneos por su temeridad. Autorretrato y retrato de Piotr Konchalovski, de Iliá Mashkov, se convirtió en estandarte del grupo. Ambos artistas aparecen representados en pantalones cortos, casi desnudos, como si fueran atletas. Sus poses y su aspecto se inspiran en los retratos de boxeadores y luchadores, así como en planos cinematográficos, de lo más populares en aquel entonces. Los libros con nombres de artistas respetados (Cézanne, Matisse), al igual que el piano, el violín y las notas, son símbolos de la erudición de los personajes representados, mientras que las bandejas que se vendían en ferias también representadas en el lienzo transmiten su interés por el arte popular. La integración en un mismo cuadro de símbolos de gustos tan dispares no sólo refleja sus intereses reales. En esta obra, Iliá Mashkov expresó el ideario de la asociación la Sota de Diamantes. La simplificación del vocabulario expresivo, su rudeza y el uso de motivos tomados de la vida eran sus principios artísticos fundamentales. Partiendo de ellos, y ateniéndose a las formas figurativas, aportaron frescura y novedad a distintos géneros. Los retratos, los paisajes y las naturalezas muertas de Mashkov, Konchalovski, Lariónov y otros artistas de la Sota de Diamantes se caracterizan por su sagacidad pictórica y su originalidad temática.

A lo largo de casi una década, los miembros de la asociación la Sota de Diamantes y los participantes en sus exposiciones fueron cambiando. En 1911, abandonaron la asociación Mijaíl Lariónov, autor del extravagante nombre del grupo, y Natalia Goncharova. No les acababa de convencer la potente impronta cézanniana que se advertía en los cuadros de sus miembros.

A pesar de los desencuentros imperantes, entre 1910 y 1917, en las exposiciones de la Sota de Diamantes se exhibieron obras de prácticamente todos los artistas de las vanguardias rusas: Kazimir Malévich, Vladímir Tatlin, Aleksandra Ekster, Olga Rózanova, Marc Chagall, etc. La tolerancia en relación con los jóvenes de orientación radical constituyó un rasgo característico de este grupo artístico y de sus exposiciones.

Del jueves 21 al domingo 24 de enero, en horario de 17 a 20 horas, el público pudo presenciar el montaje de esta muestra, en grupos que se sucedían cada media hora. El viernes 22 de enero, a las 19 horas, en la cafetería de la CMR, se ofreció un encuentro para charlar y una distendida mirada sobre la exposición, a cargo de Ignacio Jáuregui, del Servicio de Promoción Cultural. Del viernes 29 al domingo 31 de enero, celebramos Jornadas de puertas abiertas (entrada gratuita), como forma de bienvenida a las nuevas exposiciones.

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